
Antes no me dejaba respetar del todo, los hombres me trataban de fácil y yo no me daba cuenta, hasta que un día salí a bailar, y uno se aprovechó, le pegue una cachetada y me fui con mis amigas. Nunca olvido esa noche, sin duda disfruté mucho más que cualquier otra, aprendí a respetarme completamente, ahora cada ves que se aprovechan les pego, no fuerte, pero les pego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario